El Congreso no arde
Una noticia es noticia, entre otras cosas, cuando rompe la linea recta de la normalidad. Por eso no es noticia que las tempertauras bajen en invierno y suban en verano. Tampoco lo es que las carreteras se atasquen en la víspera de un fin de semana largo o que el marisco suba de precio en Navidades . Y, por supuesto, no es noticia que el Congresos de los Diputados no se incendie.
A partir de aquí, no consigo entender los motivos que han llevado al diario Público a incluir en su edición digital la noticia de que hoy el Congreso no ha ardido.
Esta mañana se ha producido un pequeño cortocircuito en la fuente de alimentación del ordenador portátil de José Bono, presidente de la Cámara, dejando olor a quemado y un poco de humo. Podríamos hacer un estudio sobre la cantidad de cortocircuitos sufridos por las fuentes de alimentación de los portátiles de sus señorías para establecer su peridiocidad pero seremos benevolentes y entenderemos que no es algo habitual.
Lo que de ninguna manera podemos justificar es el salto de lo anecdótico a noticioso pues como describe el diario:
Fue el propio Bono el que explicó después en los pasillos del Congreso lo que había ocurrido y que fue él quien arrojó el agua del vaso que cada miembro de la Mesa tiene delante mientras se celebra la sesión plenaria.
“No ha habido nada más”. “Lamento que no podáis poner un titular hablando de las llamas”, dijo con ironía a los medios de comunicación.
Resumiendo: “no ha habido nada” y Bono sólo lamenta no poder nutrir de sensacionalismo las ediciones de mañana.
Para acabarlo de arreglar, Servimedia/Efe, que firman la autoría de la pieza, añaden:
El incidente no ha tenido ninguna trascendencia puesto que todo ha seguido funcionando con normalidad a los pocos minutos, aunque para “desesperación” de los periodistas no hay ninguna imagen ni fotografía que haya registrado el episodio.
Resumiendo: Primero, el incidente es intrascendente (por tanto, no es noticia). Segundo, los periodista han restado “desesperados” por no haber recogido muestra de lo acontecido. Lo cual nos deja varias incógnitas: ¿qué significado tiene la palabra desesperado cuando se escribe entre comillas? y, lo que es más importante, ¿esperaban conseguir el premio Pulitzer robando la instantánea de un cable chamuscado?
Ya podemos seguir haciendo bandera de que el mayor capital de un periodista es su credibilidad. La gente no es tonta, y los comentarios a la noticia hacen un favor al editor enseñándole que hacer noticia de lo fácil o lo gracioso no es nunca una opción responsable.
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| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Cero de Interes el 11 febrero, 2010 a las 14:21, y está archivado en Periodismo, Periodismo: Hoy. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |












